Lettre à mes confrères (de Benchicou) La Cour suprême prononce le rejet L'Organisation mondiale des écrivains multiplie les appels Benchicou recevra le prix Barbara Goldsmith à New York Lettre de la Fij au président du Parlement européen Mohamed Benchicou lauréat du prix Barbara Goldsmith 2006 Plusieurs affaires reportées Tous les procès renvoyés au mois d'avril Le message de Mohamed Benchicou «Non à l'emprisonnement des journalistes !» Les craintes de la corporation Mme Benchicou:«Nous ne comptons pas baisser les bras» Le Comité Benchicou se mobilise États d'âmes Une lumière sous le boisseau Rassemblement pour la libération de Benchicou Reporters Sans Frontières rends hommage à Mohamed Benchicou Plusieurs procès pour diffamation en appel Benchicou, une plume derrière les barreaux La «Voz del Occidente» récompense Mohamed Benchicou Benchicou, les 500 jours de trop 500 jours d'injustice Benchicou boucle son 500e jour en prison Impressions des directeurs de journaux 2 ans de prison ferme recquis contre Mohamed Benchicou Rsf très inquiète de l'état de santé de Mohamed Benchicou «Je n'ai ni regret ni amertume» Les journalistes, oubliés de la réconciliation Déclaration du Comité Benchicou pour les Libertés Fête de l'Humanité: Hommage à Hachemi Chérif et solidarité avec Mohamed Benchicou Toutes les affaires renvoyées après le 29 septembre Le Collectif pour la Liberté de la Presse en Algérie dénonce... Ce mercredi, neuf procès pour Benchicou Comité Benchicou Pour les Libertés: Communiqué «Tout plaide pour une issue heureuse» La Fij dénonce et appelle à une réaction internationale Rsf: «Grave régression en Algérie» Déclaration du Comité Benchicou Pour les Libertés La place de Benchicou est au Matin Les avocats de Benchicou exigent sa libération La cour suprême reste muette La Chronique du jour de Hakim Laâlam / 25 juillet 2005 Scandale à la cour suprême Comité Benchicou Pour les Libertés: Communiqué Ali Lmrabet: «Je soutiens Mohamed Benchicou sans condition» Human Rights Watch: «Mohamed Benchicou est en prison pour ses écrits» De las cárceles argelinas a la tarde fresca de Estrasburgo


![]()
11 de junio de 2005 / Año XVII, Número 5.660
![]()
El poeta y periodista recuerda en este artículo a Mohamed Benchicou, ex director de «Le Matin» y preso en Argelia desde 2004. También recomienda el libro de Eliseo Alberto 'Estar en alguna parte'.
Lunes
Una cárcel portátil. En
libertad, en medio de la noche libre, y libre para escribir y
publicar,
uno siente el rumor de las llaves, la música áspera de los candados
y la sensación, la certeza tangible de los pasos contados. No es el asalto
de los recuerdos ni una manía de persecución.Es la realidad. Una
llamada telefónica, un mensaje, una voz que pide ayuda en un punto cardinal
de la tierra.
Pienso en este momento en Mohamed Benchicou,
preso en Argelia, al borde de su primer año tras las rejas, condenado
por «infracción al control de cambios y movimientos de capitales».
Está encerrado desde junio de 2004 y Le Matin, el diario
que dirigía, está suspendido. Benchicou
acaba de cumplir 53 años. De acuerdo a su sentencia tendrá que
estar otros 12 meses en la cárcel porque, aunque está enfermo,
las autoridades se niegan a darle la libertad por sus problemas de salud.
Fatiha, su esposa, que
lo vio en el centro penitenciario de El-Harrach, dice que el periodista se mantiene
firme a pesar de que la artrosis cervical se agrava. Dice que el hombre sigue
creyendo en la lucha y tiene mucha esperanza en Argelia.Se niega a inclinar
la frente y considera que su encarcelamiento es sólo una palpitación
de su país que lucha por la dignidad.«Nuestros carceleros, como sus cárceles, son impotentes
para desviarnos de nuestra causa»,
le dijo Benchicou a su mujer.
Ahora hay otros 10 periodistas argelinos encarcelados.
Son ellos parte de los 111 que guardan prisión por hacer su trabajo con
honestidad y profesionalidad. Sería bueno que miremos todos detrás
de esas cifras donde se mueven, entre el dolor, la angustia y la incertidumbre,
miles de seres humanos. Para acercarnos a esta otra cifra rotunda: 27 periodistas
han muerto en el ejercicio de su trabajo desde que comenzó el año
2005.
Por el fondo de esta nota pasa, triste y enferma, la sombra de
Florence Aubenas secuestrada en Irak.
