De las cárceles argelinas a la tarde fresca de Estrasburgo - Site perso de Mohamed ZIANE-KHODJA

Rechercher
Aller au contenu

Menu principal :

De las cárceles argelinas a la tarde fresca de Estrasburgo

      SABADO 11 DE JUNIO DE 2005  >>     2005


       


Diario libre


DE LAS CARCELES ARGELINAS A LA TARDE FRESCA DE ESTRASBURGO



© El Mundo | Sábado 11 de junio de 2005
Raul Rivero


El poeta y periodista recuerda en este artículo a Mohamed Benchicou, ex director de «Le Matin» y preso en Argelia desde 2004. También recomienda el libro de Eliseo Alberto 'Estar en alguna parte'.
Lunes

Una cárcel portátil. En libertad, en medio de la noche libre, y libre para escribir y  publicar, uno siente el rumor de las llaves, la música áspera de los candados y la sensación, la certeza tangible de los pasos contados. No es el asalto de los recuerdos ni una manía de persecución.Es la realidad. Una llamada telefónica, un mensaje, una voz que pide ayuda en un punto cardinal de la tierra.

Pienso en este momento en Mohamed Benchicou, preso en Argelia, al borde de su primer año tras las rejas, condenado por «infracción al control de cambios y movimientos de capitales». Está encerrado desde junio de 2004 y Le Matin, el diario que dirigía, está suspendido. Benchicou acaba de cumplir 53 años. De acuerdo a su sentencia tendrá que estar otros 12 meses en la cárcel porque, aunque está enfermo, las autoridades se niegan a darle la libertad por sus problemas de salud.

Fatiha, su esposa, que lo vio en el centro penitenciario de El-Harrach, dice que el periodista se mantiene firme a pesar de que la artrosis cervical se agrava. Dice que el hombre sigue creyendo en la lucha y tiene mucha esperanza en Argelia.Se niega a inclinar la frente y considera que su encarcelamiento es sólo una palpitación de su país que lucha por la dignidad.«Nuestros carceleros, como sus cárceles, son impotentes para desviarnos de nuestra causa», le dijo Benchicou a su mujer.

Ahora hay otros 10 periodistas argelinos encarcelados. Son ellos parte de los 111 que guardan prisión por hacer su trabajo con honestidad y profesionalidad. Sería bueno que miremos todos detrás de esas cifras donde se mueven, entre el dolor, la angustia y la incertidumbre, miles de seres humanos. Para acercarnos a esta otra cifra rotunda: 27 periodistas han muerto en el ejercicio de su trabajo desde que comenzó el año 2005.


Por el fondo de esta nota pasa, triste y enferma, la sombra de Florence Aubenas secuestrada en Irak.

 
Retourner au contenu | Retourner au menu